domingo, 15 de enero de 2012

TORMENTA EN CIERNES [Narración I]


El sol comenzaba a despuntar, toda la vegetación estaba cubierta por una fina capa de hielo, oscuras sombras avanzaban entre los arboles. Un grupo de exploración del clan asta sangrienta estaba realizando una incursión en los dominios de la camada oscura.

La guarnición de “los malditos” estaba preparada para cualquier eventualidad, pero aquella mañana, al toque de alerta, se habían percatado de que su líder Korag había desaparecido, lo cual sembró un pequeño desconcierto en sus filas. Desde su posición ventajosa en lo alto de la loma, la guardia negra vio como los guerreros del asta sangrienta se acercaban con precaución.

Desde lo alto del valle llegaban los refuerzos del clan camada oscura, que pudieron llegar antes del primer ataque, varios de ellos empezaron a increpar al adversario, el asta sangrienta mando a una sola guerrera a hacer frente a los dos enormes guerreros, se batió en duelo con el primero de aquella extraña pareja y lo derroto, el otro, aun mas grande quedo sorprendido de que su compañero hincase la rodilla, así que presento sus respetos y partió cargando el cuerpo de su amigo.

Los refuerzos y la guardia maldita del paso parecían no congeniar muy bien, el ambiente estaba bastante tenso entre ellos, como si de enemigos se tratase en vez de vecinos y compañeros.

Mientras tanto Lobo, el líder de la fuerza de exploración dio la orden de asalto total contra el paso, los guerreros subieron a la carrera en dirección a sus oponentes que los esperaban en formación. El combate estaba encarnizado, hasta que entre las filas del asta sangrienta apareció Gharkagk Negrarraiz, uno tras otro fue incendiando a sus contrincantes mediante su poder chamanistico, los arqueros hostigaban a los defensores que empezaron a verse abrumados ante la fiereza de la ofensiva del asta sangrienta.

De repente Syro, antiguo pupilo de Gharkagk Negrarraiz, el cual lo creía muerto, ataco de improvisto a su antiguo mentor y lo secuestro con la ayuda de Bahdÿr, el druida. Antes de que sus compañeros se dieran cuenta, lo separaron lo suficiente de la batalla y Syro comenzó los preparativos de su plan.

Syro realizo un conjuro para absorber parte del poder de Gharkagk y así potenciar sus aun débiles poderes de chaman, mientras el cuerpo de Gharkagk humeaba, Syro caía desplomado, exhausto por el ritual, pero más poderoso, ahora era capar de rivalizar con los poderes de su maestro. Mientras Bahdÿr ayudaba a Syro a reponerse, Gharkagk consiguió escapar mediante un conjuro.

Ya recuperado, Syro se dispuso a preparar el ritual de invocación para envolver su cuerpo en una armadura de madera mágica, los guerreros malditos de la guardia negra miraron con recelo al chaman mientras dudaban si interrumpir o no aquella muestra de poder de sus no demasiado queridos compañeros. Finalmente Syro se levanto y marcho con su nueva muestra de poder.

Tras una dura lucha los guerreros del asta sangrienta arrebataron el mandoble mágico que portaba el subcapitan de la guardia negra de sus frías e inertes manos, en ese momento y valorando la crudeza del combate, Lobo retiro a sus efectivos para poder preparar una nueva estrategia. Gharkagk se unió a ellos recuperado en parte del ataque sufrido.

Lobo y Gharkagk decidieron que en ese momento el ataque del bastión era secundario, dado que ya tenían los símbolos rúnicos para activar la piedra, que según la información que tenían, sellaba un gran poder. Desplegaron su contingente de exploradores en busca de la piedra, pero ante este movimiento el grupo de la camada oscura no se quedo impasible, salieron a tras ellos e interceptaron a gran parte de los exploradores, dándoles caza.

Uno de los exploradores, Tÿr “el tullido” dio cuenta de uno de sus rivales, cuando este estaba en el suelo desangrándose saco una extraña daga, apuñalo al guerrero y comenzó a recitar una letanía. Tras su ritual Tÿr había conseguido que la sangre del poderoso guerrero potenciara sus poderes de sangre, ahora se sentía capaz de ejecutar algunos hechizos de sangre del libro negro que en su día arrebato a un anciano ermitaño.

Los exploradores habían sido repelidos brutalmente por los bestiales guerreros de la camada oscura y la maldita guardia negra, pero Gharkagk consiguió escabullirse tras la linea defensiva del enemigo y localizo la piedra, libremente realizo la secuencia de runas necesarias para la activación del sello. La piedra se partió mágicamente y Gharkagk saco de su interior una antigua urna que contenía esencia mágica capaz de multiplicar sus poderes.

Finalmente los guerreros del asta sangrienta desistieron en su afán de controlar el paso y se retiraron a una posición mas cómoda para descansa, por el momento...



Si me he dejado algo lo siento, pero con el trajin de aca para alla, esto es mas o menos todo lo que yo recuerdo.


KHAZ

1 comentario: